La Cuerda Floja
Cuando eres pequeño sueñas con ser adulto,
quieres crecer y rápido, ir a donde quieres,
hacer lo que se te antoja, tener todo lo que siempre has querido
Es cuando creces que te das cuenta de que esa etapa
tan hermosa como lo es la infancia ya paso, y no volverá,
y ahora solo seguirán pasando los años, seguirás
haciéndote viejo y algún día morirás
Tal vez tuviste lo que quisiste, o tal vez no, y te das cuenta
de que no se trataba de simplemente querer algo, se trataba de
actuar por tener algo
Puede que fueras a donde siempre quisiste y era justo como
siempre pensabas que seria, o, por el contrario,
era completamente diferente
Son pocas las personas que pueden hacer lo que se les antoja,
porque después entiendes que por más que anhelas
hacer algo cuando quieres, a la hora que sea, no puedes,
porque si lo hicieras así no tendrías nada o tal vez… lo tendrías todo
Espero que tengas lo que siempre quisiste, pero tal vez
con el tiempo tus gustos cambien, ahora podrán gustarte
nuevas cosas o repudias las pasadas, pero lo que realmente espero
es que tengas lo que realmente importa, lo que nos completa
Cuando eres joven quieres ser el protagonista de todo,
tener un gran amor y largas amistades.
Pero es después de mucho tiempo que descubres
que no hay protagonistas, solo millones de almas con diferentes
sueños, problemas y esperanzas
Puede que tengas muchos grandes amores, pero
nunca encuentres a esa persona ideal, o tal vez crees
que la encontraste, pero no resulto amarte de la
misma manera
Incluso existe la posibilidad de que cuando menos lo buscas
o cuando ya no crees en eso, llega, llega esa persona
y se queda por siempre
Entre todas estas posibilidades, deseos, decepciones y verdades,
caminamos desde pequeños,
y todas estas cosas se encuentran en la cuerda floja
A veces vamos más rápido, otras tantas un poco mas lento,
pero antes de llegar al otro extremo de la cuerda,
tenemos que buscar la manera de mantener el equilibrio
Porque la vida es eso, es un tramo muy incierto,
donde nos balanceamos de un lado a otro,
pero en donde siempre, siempre, tenemos que seguir adelante
Porque, aunque sea una cuerda floja,
de nosotros depende caernos
o llegar al desconocido final
